VALLNORD, HAPPY RIDING. FIN DE TEMPORADA

Surf3
/ 10 Abr, 2012
VALLNORD, HAPPY RIDING. FIN DE TEMPORADA

Les Valls del Nord pierden su color blanco para transformarse en verdes, rojos o amarillos. En olor a primavera y recuerdos de kickers, slides y powturns. A nuevos trucos planchados, a otros por planchar y sobre todo a las ganas de que empieze a nevar de nuevo.

Silla Arcalis

La Semana Santa guarda muchos secretos; secretos meteorológicos, emocionales, cambios estacionales… Es el momento en el que tras la última visita a la montaña, algunos guardan la tabla esperando el invierno siguiente o un verano de glaciar. Otros hacen las maletas cambiando de hemisferio. En mi caso, el snowboard se aleja de la montaña y regresa a SnowZone. A ese lugar de hibernación donde se hace snowboard bajo techo, sin sol, sin viento. Con un olor que no es el mismo, ni siquera los mismos sonidos. Pero donde las ganas de ripar nunca se agotan, se quedan ahí, se transforman.

Esta Semana Santa hemos vuelto a Vallnord, y Vallnord nos ha recibido con un Snowpark perfecto para la ocasión. Un snowpark de fin de temporada en un momento en el que, aunque las condiciones sean duras, se sigue apostando por el freestyle. Un servidor desde aquí da las gracias. Quizás sea por eso, por ese esfuerzo, que la montaña, tan dura también, esta vez ha sido agradecida y nos ha regalado unas buenas jornadas de riding para finalizar la temporada.

Pateando POW

Han sido unos días divertidos con Fidel Alonso y Miguel Mazario, con la peña de Vallnord y con la peña de ASP, siempre cuidando el parque como oro en paño. Con buenos cócteles de la mano de Luis en el salón Louvre y risas taciturnas apurando una cerveza o picando unas patatas, mientras esperábamos que a la mañana siguiente todo estuviera en su sitio. Esperanzas que se cumplián cada día bajo las nubes que nos han acompañado de lunes a jueves, con algunos ratos de sol… pocos.

Luis en el Louvre

Pero hemos podido disfrutar. Cada amanecer asomarnos a la ventana después de oir el despertador era la rutina (siempre lo es) antes de un buen desayuno en el buffet del Princesa Parc. Después otra rutina, esta vez en el telecabina: apretar botas, gorro, casco, gafas, guantes… Subir al telesilla y al snowpark para disfrutar de buenas horas de riding.

Miguel Mazario FS

Así empezó el lunes, con momentos que han dado mucho de sí, con buenos módulos y dos saltos de 8 y 11 metros. Sin mucha gente, sin colas, sin prisas. Ripando a gusto, comentando trucos. Disfrutando de la montaña y despreocupados por la meteorología hasta la tarde siguiente. Luego cena, charla o billar. Siempre risas y buen ambiente.

Un bucle en el que casi sin darte cuenta tu tabla cuelga a mitad de semana del telesilla de Les Fonts mientras observas el snowpark desde la altura. Así transcurren los días en Vallnord, con la calma que te ofrece el paisaje y la parsimonia contagiosa que hace que el tiempo se aleje de ti y te observe desde la distancia. Un servidor desde aquí da las gracias. Días de happy riding en los que sin darnos cuenta anocheció el jueves.

El viernes amaneció con nubes distintas, oscuras, poderosas. Las primeras horas fueron como en los días anteriores, horas de snowpark, de concentración, de una bajada tras otra. Pero entonces, a media mañana, las nubes negras se rompieron dejando caer una nevada que me abrió los ojos como platos cuando vi a Emilio haciendo unas cuantas lineas de polvo. En un instante, un viernes normal se convirtió en un viernes fascinante. En ese momento apareció Soraya Drici, alejándose unas horas del Pic Negre, y sin pensarlo dos veces nos convenció para subir a La Capa. Unos minutos más tarde estaba haciendo la primera linea de powder de la semana.

Pano Arinsal Nevadon MIguel Mazrio Linea Powder

Luego otra, y después otra más, saciaron la necesidad de fundirnos con el espíritu de la montaña mientras no paraba de nevar. Minutos mágicos antes de pasar una tarde de impaciencia conectado a internet, mirando por la ventana, observando las webcams. Por la noche, sueños inquietos de nieve polvo, líneas imaginarias. Necesidades transformadas en oníricos deseos que hicieron el sueño realidad: que la montaña satisfaciera nuestra fantasía.

Miguel Mazario

Así, Les Valls de Nord amanecieron bajo un sábado luminoso, agradable y alegre, sobre todo alegre, en el que brillaba en todo su esplendor un manto blanco, denso y seco bajo el sol.

Un servidor, desde aquí, da las gracias.

Vallnord desde La Capa Powder La Capa

Otra vez en La Capa, otra vez líneas vírgenes. Otra vez, disfrutar. Otra vez mirar después de una buena bajada para ver tu huella. Y, otra vez, para arriba. Un buen rato, con más riders, dibujando en la montaña con sprays de nieve hasta que llegó la hora de parar, tomar un respiro y volver al snowpark. Y, otra vez, un riding sonriente y vivaracho forjó buenos trucos de sábado: gaps a la bajada del primer módulo, frontflips de salida en un cajón laaaargo, buenos saltos, frontside 360 de salida en el rail… Entre tanto yo me descolgué un buen rato por las pistas de Vallnord. Había nieve, había sol, había que dedicarles un buen rato. Y eso hice: Tub de Coll, Tub de Stadi, Margarida, La Tossa, el Estadi… Un buen paseo con buena música. Un placer. Un fin de fiesta especial.

Fidel Alonso Go Pro Fidel Alonso buen Powder

Adelantamos el regreso al sábado para evitar la operación retorno y hasta esto salió bien. Viaje tranquilo, buena música, buena charla y buenos recuerdos mientras se difuminaba en el retrovisor ese pico blanco y majestuoso que acaricia el cielo en un entorno soberbio.

Ya queda menos… Vallnord espera.

Surf3
/ 10 Abr, 2012