Surf3 en Whistler Canadá

Report
/ 2 Nov, 2012
Surf3 en Whistler Canadá

Hace cosa de medio año, mes arriba más abajo, nos embarcamos en lo que fue hasta la fecha el mejor viaje de snowboard de nuestras vidas. El viaje lo realizamos cuatro personas Jorge Méndez, Julio García, Álvaro Sierra y un servidor, Nacho Gómez. Por supuesto el destino no podía ser otro que Whistler B.C en Canadá.

En este artículo os vamos a contar nuestras experiencias en el gran norte blanco, así como intentar hacer una guía de viaje práctica, si queréis iros a Whistler. Lo primero que debéis saber es que no es tan caro esquiar en Whistler y está más al alcance de lo que creemos.

La cosa empieza por la llegada a Vancouver, Álvaro y yo nos encontrábamos ya viviendo allí desde septiembre intentando conocer nuevos sitios y lugares… Traducción quemando todos los forfait canadienses que se nos ponían a tiro. En marzo se nos unieron Jorge Méndez y Julio García quienes habían comprado un billete de avión con más 6 meses de antelación por un precio más que económico. Buscando con antelación nos podemos plantar en Vancouver por algo menos de 700 euros.

Cuando llegas a Vancouver estás muy desubicado júntale el jetlag a un sitio totalmente diferente a lo que has visto. La primera diferencia que ves es que el 90% de los viajeros, en su equipaje al menos hay una bolsa de material de ski o snowboard..La cosa pinta bien, estas en el sitio correcto.

El siguiente paso era llegar hasta Whistler. Whistler se encuentra a unos 100 km de Vancouver tenemos varias opciones pera llegar allí líneas de autobuses, tren, alquilar un coche y para los más pudiente hay servicio de helitaxi, a nosotros esta ultima opción se nos escapaba un poco. Nosotros optamos por el bus con la compañía Snowbus, los precios de estudiante son muy competitivos y ya que casi todos lo éramos, salvo Jorge que parecía que había repetido los últimos 8 años de carrera, nos salía la opción más económica unos 40 dólares por persona ida y vuelta. Especialmente divertido el momento en que nos piden los carnets de estudiante y les dimos los DNI a modo de “carnet de la universidad”

Si sois varios la opción mas cómoda es el alquiler de coche con Avis, lo puedes alquilar en el Aeropuerto de Vancouver y devolverlo en Whistler y viceversa. Fácil cómodo y económico por 250 dólares mas menos alquilas una monovolumen.

Ya en el autobús la sorpresa mayúscula cuando nos dan a elegir entre varias películas de snowboard y ski para ver durante el trayecto, no hay duda This is Canada. Lo cierto es que no le prestas mucha atención a la película ya que el paisaje es apabullantemente precioso… Más de una hora y media de viaje por una de las carreteras más bellas de la tierra, con el mar a un lado las Coast Mountains en el otro. Durante el viaje puedes ver la cantidad de nieve acumulada en la carretea y los picos, esto sumado a que acababa de terminar de pasar un gran nevada estaba todo de un blanco impoluto.

Llegados a Whistler toca encontrar el apartamento, justo en la estación de autobuses tenéis el puesto de información de Whistler village donde os informaran de todo lo necesario para vuestra estancia en Whistler. Tenéis que saber que Whistler esta compuesto de varios núcleos de población a lo largo de 12km algunos de ellos no tienen nada más que casa y un bar otros como los tres principales núcleos (Whistler Crekkside, Whistler Village y Upper Villgae) desde donde parten las base de remontes están preparados al 100% hasta con cosas que ni necesitáis como joyerías de lujo.

Sin mucho esfuerzo llegamos a nuestro apartamento, Bingo!! Seguía en la línea de lo que habíamos visto, espacioso limpio cuidado calentito con chimenea cocina equipada. Buenas camas, televisión de pantalla mega plana y los mas importante Wiffi gratis!! Muy muy necesario y todo ello por menos de 250$ por persona una semana. Tras instaláramos nos fuimos a dar una vuelta por el pueblo y hacer la compra. Esto es lo malo de Whistler la compra os va salir por un pico, Whistler es la meca del esquí, la mejor estación de ski de Norte América y eso se paga. Tras una buena provisión de comida y Monsters como para dar de beber a todo Canada, fuimos a indagar las culturas locales. El español vende y más si tiene un poco de gracia tras enamorarnos cada 20 pasos más o menos, decidimos que el local donde había una camarera guapísima de ojos azules tendría también una comida excelente. Tras la cena quedamos con Barfliss, freeskier de la madre patria, quien nos dios unos cuantos consejos sobre aéreas a las que ir durante la semana, tras estos y unas cuantas jarras de cerveza nos fuimos a casa.

Sobre el alojamiento tenias varias opciones desde los hostels a los hoteles más lujos vuestra carteta es el límite. Yo os recomiendo alquilar apartamento buscando con tiempo y escogiendo la semana podemos s llegar a pagar unos 200 dólares por persona y semana a pie de pistas a 5 minutos andando al remonte. Al final es lo mas cómodo y económico que puede ofrecer Whistler.

El primer dia de nuestra semana amaneció y tras la parada por taquillas para recoger el forfait. Aquí es donde Whistler no es del todo económico nos dispusimos a disfrutar del powder. Whistler esta divida en dos montañas, antaño dos estaciones diferentes la montaña de Whistler y la montaña de Blackcomb. Nosotros decidimos comenzar por Blackcomb ya que lo que habíamos probado hasta ahora Álvaro y yo nos gustaba más. Cogimos el primer remonte y derechitos al Seven Heaven, una de mis zonas favoritas de Whistler.

Como comentaros la calidad de nieve y la cantidad… La mejor que he visto en mi vida entrabas hasta más arriba de la cintura solo para salir rebotado y volverte a hundirte con la nieve saltándote a la cara en cada giro, casi hasta el punto de impedirte respirar, por supuesto ver no veías nada. El Seven Hevaen es una área que sube casi hasta la cota más alta de la montaña de Blackcomb la que da acceso a una basta área en la que se mezclan, aéreas abiertas de palas de nieve virgen inmaculadas con bosques espesos y abiertos donde tenemos mil líneas completamente vírgenes. Las primaras palas te hacen gozar como un enano haciendo giros amplios a la velocidad de la luz por palas infinitas y cortados que te lo tendrás que pensar un par de veces antes de tirarte al barro. Metidos en el bosque la cosa se complicaba un poco más al tener que esquivar pinos y demás obstáculos. Tras no poder de gozar más con una sonrisa de oreja a oreja decidimos dar por finalizado el día y volver a la comodidad de nuestro apartamento. Por supuesto tras la parada obligada en el Ámsterdam café a visitara a nuestra mas mejor favorita camarera.

Sobre los forfaits en Whistler los precios son altos, si hacemos el cambio de moneda no tan altos como pensamos, el forfait de día esta en 100 dólares mas o menos, pero hay varia opciones y descuento si compramos varios días juntos.

En su web podemos hacernos el forfiat a nuestras necesidades. Una semana, 15 días, temporada. Si tenéis intención de estar esquinado más de 15 días en Whistler compraros el forfait de temporada. Comprándolo con antelación sobre octubre sale a unos 1000 euros. Si vais a estar más de 13 días esquiando os saldrá más a cuenta el de 15 días. El resto comprando en web intentado conseguir el mayor descuento posible. Para profesionales, y de más olvidaros de conseguir ningún tipo de descuento, lo único que podéis optar es si sois menores de 19 años que os saldrá mucho más barato, si no… a pagar!. Si pensáis subir solo un día desde Vancouver podéis comprar vuestro forfait en los Seven Eleven de Vancouver con un buen descuento. Los precios son altos pero sin duda Whistler lo vale!

Esa noche disfrutamos de la compañía de Sara, una local que tuve el inmenso placer de conocer gracias a Luis Goñi un gran amigo. Sara buena skierr mejor persona, lleva viviendo en Whistler ya dos años y se ha hecho una autentica experta de Whistler. Sara nos propuso hacernos de guía los días que ella tuviera libres en el trabajo. Con guía para unos días ya teníamos planificado el siguiente paso.

Volvimos a repetir Blackcomb esta vez fuimos la zona del CBC una are boscosa de la montaña que sufrió un incendio hace unos años. Aquí Sara nos puso un poco en nuestro sitio y subió el nivel. Lo cierto es que esa zona es increíble combina bajadas larguísimas.. muy largar, por bosques frondosos con cortados y líneas con mucha inclinación, así como un par de líneas de pillows en las que nos lo pasamos como jodidos niños pequeños. No lo hemos nombrado, pero si, la nieve seguía acumulándose. Tras descubrir diferentes líneas y seguir en todo momento las indicaciones de Sara, una mala decisión de girar en un árbol a la izquierda o derecha te puede meter un buen lio. Decidimos terminar el día compartiendo con Sara una buena ración de nachos en uno de los locales tipical de Whistler. El siguiente día pintaba más y mejor.

El tercer día amaneció igual, nubes y nevando bien, eso significaba que todas las trazadas del día anterior se habrían tapado. En esta ocasión decidimos indagar en la montaña de Whistler. Para calentar nos decantamos con las zonas de Harmony y Shynphony dos aéreas muy divertidas con bajadas de todo tipo y niveles. Tras una buena mañana por allí decidimos cambiar de área e ir hacia el Peack, decepción absoluta al encontrarnos que el Peack estaba trilladísimo y con muy poco visibilidad. Tras varias bajadas sufriendo más que disfrutando el no ver y el medio a tomar una mala decisión nos hizo abandonar el Peack por esta vez. Después de recibir una lección, que nos humillo, por parte de la montaña nos encaminamos a recibir otra, no menos suave. Subiendo en uno de los remontes divisamos un par de líneas sin tocar en medio del bosque con una gran inclinación, cortados y pinos muy, muy juntos. Así que decidimos adentrarnos en el bosque de Garbanzo. Tras un comienzo prometedor la cosa se comenzó aponer un poco mas turbia. Al romper una placa y descubrir todo un preciosos canal de hielo sin escapatoria posible. Sufrimos un poco para salir de allí y no sin pagar el precio de una lesión aun que no grave si fue fea. Tras salir del marrón y sabernos derrotados por la montaña, decidimos que era el momento de salir con el rabo entre las piernas de allí.

Ese día las nevadas cesaron con lo cual decimos hacer día más tranquilo para recuperar fuerzas. Decidimos que sería el día escogido para indagar un poco mas por pistas y los snowparks de la estación.

Whistler es una estación muy cómoda para los amantes de Freestyle consta de tres Terrian Parks, si contamos el chiki park. Ambos snowpark están distribuidos en las dos montañas y unidos de puerta a puerta por el Peack to Peack el telecabina suspendido entra las dos montañas, si ninguna pilona en su tramo medio, sus 3 quilómetros de recorrido y con un altura máxima de 400 metros sobre el suelo, el telecabina de los records y buque insignia de Whistler Blackcomb. Volviendo a los snowpark, están distribuidos de la siguiente manera en Whistler podemos encontrar las líneas grande e iniciación ambas con infinidad de rails jumps y mil juguetitos que hacen las delicias de los niños más grandes. En el terrina park de Blackcomb podemos encontrar la línea pro e intermedia más el pipe y boardcross. Para que os hagáis un poco de idea de la medias la línea de iniciación son pequeños de 1 a 5 metros no mas, cajones fáciles y rails con entradas muy suaves, como debería ser una zona de iniciación. La línea intermedia va de los 6 o 8 metros a los 10 o 12 más menos saltos que te dan una buena sensación de aire y parábolas, cajones más complicados con gaps más exigentes y rails mas técnicos. La línea grande se pone complicado ya, seria todo los saltos partir de los 10 a los 18 largos, los más grandes, vamos de los más grande que puedes encontrar por España. En tema jibbing los cajones brillaban por su ausencia y los rials, tubos, pole jumps y de mas abundaban por cualquier línea del park. La línea pro…other level my friend.. Para empezar a esta línea no podías acceder si no comprabas antes un forfait especial que te permitía el acceso a ella, previa firma de exención, por lo que te pueda pasar. La estación no se hace responsable de tus lesiones ocurridas en ese área, si bien he de decir que los rails no me sorprendieron, rails muy técnicos y grandes, las dimensiones de los saltos sí que lo hicieron, todo muy grande por encima de los 20 cosita fina. Muy valerosamente miramos la línea pro la estudiamos hicimos un par de in runs y decidimos que eso no era para nosotros así que bajamos un “poquito” nuestras expectativas. El día transcurrió entre las líneas intermedias y grande sin gran relevancia al ser un park nuevo para nosotros, simplemente nos dedicamos a coger feelling en aire e intentar trucos que ya teníamos mecanizados. Fin de día y vuelta casa previa parada en nuestro bar favorito… a este paso les vamos a pagar a la carrera a todas las camareras a base de propinas.

Durante la tarde empezó a nevar con ganas, en cuanto acumulo un poco recibimos una llamada de nuestra guía favorita contando que el siguiente día tenía algo especial preparado para nosotros. No pegamos ojo ninguno pensado en lo prometido por Sara al siguiente día.

Buen pan teníamos esperándonos ese día. La montaña impoluta con 50 centímetros de nieve recién caída esa noche acumulado a los porrochocientos que ya había anteriormente. Sara nos cito en el Peack de Whistler al llegar nos encontramos el remonte cerrado y una gran cola esperando. Y por supuesto ni una sola línea en el Peack, le estaban relazando el control de avalanchas y mas 100 engorilados esperando en la cola del remonte. Tras algo más de 40 minutos de espera que dieron para muchas bromas risas nerviosas, tonterías varias y demás pillamos el remonte… Como describirlo.. Imaginaros una montaña sin líneas, virgen sin ni una sola trazada, con un powder de ensueño y mucho terreno con el que jugar. Así fue nuestra mañana en el Peack tras varias bajadas gritando reventado el polvo los yeahh y Yiiiijas se escuchaban en cualquier dirección, todo el mundo tenía una sonrisa de oreja a oreja, se abrazaba y chocaba los puños al terminar la bajada. Para mí esa es la idea de felicidad y en pocos momentos he sido tan feliz como ese día.

Tras el “calentamiento” nos dispusimos ha realizar el freeride que nos tenía preparado Sara. El freeride comenzaba en el Peack y terminaba en el Creekside “from the top to the town”. La cosa comenzaba tranquila una bajada corta un par de diagonales, otra diagonal mas, un poco “complicadilla” en la que alguno que otro sufrió más de la cuenta. Una bajada corta y una bajada más larga sin huellas entra pinos bajos y con gran visibilidad y espacio.. Vamos una gozada.. Después de esto a otro bosque .. un poco mas de bajada y cruzamos un camino para entrar en otro bosque aquí Sara se para y nos dio unas pocas mas de indicaciones de lo que nos encontraríamos a partir de ahora. El bosque se hacía mucho mas tupido e inclinado con alguna trampa que otra, especial susto nos llevamos al tener que esquivar una grieta pelín grande. La tranquilada del bosque era increíble se oída poco más que tus respiración y la tabla sobre la nieve. La bajada por el bosque fue larga y técnica, Sara nos iba abriendo la huella y encontrado los mejores sitios por donde bajar. De repente salimos a un gran claro lleno de pillows.. Yeahh!! Aquí soltamos toda la tensión acumulada de la bajada y disfrutamos como auténticos niños pequeños. El resto transcurrió por un cauce de un rio sepultado por la nieve con infinidad de obstáculos por lo que pasara, espacialmente gracioso el momento en el que Julio intento pasar por debajo de uno de los troncos caídos…BIG FAIL! Para salir de allí teníamos que volver atreves de un pequeño bosque que no tenia reservados unos pocos mas de pillows y tesoros varios.. Tras esto salimos finalmente a una de las pistas de Whistler en su tramo final cerca de Creekside. La sorpresa mayúscula fue cuando miramos el tiempo transcurrido en la GoPro Hero2 una hora y media de bajada!! Tras esto decidimos que nos merecíamos un merecido premio y fuimos la bar más cercano a comernos unas Buffalo Wings , lo que no suscito la siguiente pregunta. ¿Los búfalos tiene alas?. Tras esta parada técnica hicimos un par de freerides mas poco exigentes y nos fuimos mas que satisfechos a casa sabiendo que habíamos hecho los deberes satisfactoriamente y disfrutado del que probablemente sería el mejor día de snowboard de nuestras vidas.

Esa noche decidimos salir un poco a disfruta de la noche de Whistler acabamos en un garito escuchando lo que sin duda eran los raperos peores de la historia, no sé como describirlo.. Muy chungo no había por donde cogerlos, la primera vez que veo que veo desalojar un garito tan rápido. Con unas cervezas en el cuerpo y algún chupito que otro nos fuimos a casa.

El siguiente día decidimos hacerla suave nos dirigimos a Blackcomb una vez más a disfrutar del su glaciar y nieves perpetuas estuvimos casi todo el día allí remonte arriba y bajando buscando líneas nuevas cosas divertidas encontramos sitios donde pasarlo bien, bajadas larga y abiertas de nieve polvo, pero no terminamos de encontrar nada que nos llenase del todo así que decidimos volver las raíces y el Seven Heaven, allí volvimos a nuestros spots “secretos” que nos descubrió Sara. Tras unas cuantas bajadas con líneas fluidas en powder profundo y tras abrazar varios árboles volvimos al pueblo para disfruta de nuestra ultima noche en Whistler que no del viaje.

Tocaba un poco de compras por el pueblo recuerdos varios para las familias y amigos, caprichos de última hora artículos de extrema necesidad como maletas para poder meter lo que habíamos comprado.

Nuestro ultimo día amanecimos tranquilos recogimos el apartamento y nos dejamos las maletas en recepción para disfruta del último día de riding en Whistler. No había nevado nada el día anterior y el grupo se dividió en dos.. Unos se quedaron en el pueblo y otros nos fuimos hacer las últimas bajadas en Whistler. Tranquilas pisteando buscando alguna nieve en polvo sin trillar. Encontramos cosas pero nos lo tomamos con calma. Tras hacer una bajada a desde el Peack al village dimos por concluida nuestra semana en Whistler y nos dispusimos a volver a Vancouver donde nos esperaba otra semana más de divertimento y snowboard en las montañas de Vancouver. Viaje de vuelta mágico con puesta de sol incluida.

Solo me queda dar las gracias Sara por enseñarnos su hogar. Estamos desenados volver a verte por allí. Y a sus amigas, Patri y Fabian quienes nos hicieron pasara unos días divertidísimos. Gracias a Barfliss por sus consejos y esquiadas juntos. También me gustaría agradecer la ayuda recibida por parte de Whistler Blackcomb quienes han hecho posible este viaje.

Si estáis pensado viajar a Canadá no dudéis en hacerlo, probablemente será le mejore viaje que haréis en vuestras vidas. Si ajustáis bien el presupuesto veris que no sale tan cara como pensáis.

Os dejo unos links que os pueden ser de utilidad.

Report
/ 2 Nov, 2012